AGUSTÍN ALEJOS

Esta vez tenemos la ocasión de daros a conocer a Agustín Alejos. A grandes rasgos resumimos su carrera deportiva en que ha logrado la medalla de plata en las Paraolimpiadas de Río 2016 con la Selección Española. Actualmente juega en el CD Amfiv (Vigo) de su ciudad natal y esta temporada 17/18 recibió el premio al Mejor Jugador de la temporada con unos promedios espectaculares de 25.1 puntos, 9.2 rebotes y una valoración media de 26.3.

En esta entrevista he aprendido mucho de mi charla con Agustín, sin duda me ha cambiado la visión de muchas cosas y he conocido a una persona espectacular. Me he dado cuenta que  las barreras físicas y mentales las tengo yo.

¿Cómo y cuándo empezó tu relación con el baloncesto?

He jugado a varios deportes, pero me decidí por el baloncesto (mi hermano también jugaba) a la edad de 13 años después de que el presidente del club insistiese mucho a mi madre para que fuera un día a probar. Como curiosidad el presidente, recientemente fallecido, compartió estudios con mi madre y él quedo en silla de ruedas por un tumor, quizás por eso a mi madre le daba más apuro verme a mí en silla de ruedas.

¿Contaste con apoyo a la hora de jugar al baloncesto en silla?

El primero fue Pablo Veiro (presidente del club)-. Él siempre luchó por el deporte para la gente con discapacidad, de hecho a cualquier niño que veía por ahí le animaba para hacer deporte bien fuese natación, baloncesto o cualquier tipo de deporte.

También tuve el apoyo de mi familia cuando di el paso a jugar profesionalmente, ya que al principio esto era deporte amateur. Entonces salió un equipo profesional en Murcia y no es fácil irte con 17 años a jugar allí sin tener el apoyo de tu gente.

¿Te permite el básquet en silla vivir de ello?

Soy de los pocos afortunados que pueden vivir de ello aunque, poco a poco, se va profesionalizando más, pero hay gente que necesita compaginarlo con un trabajo para poder vivir el día a día. No son sueldos para vivir años de esto, pero sí al momento.

¿Cambiarías algo de lo hecho hasta ahora?

En lo personal me arrepiento de no haber seguido con los estudios por circunstancias y en lo profesional no cambiaría nada, ya que todo me ha llevado a ser el jugador que soy ahora y estoy contento del momento en el que estoy ahora.

¿Qué futuro te gustaría tener cuando acabe tu etapa de jugador?

Debido a los pocos jugadores que hay se puede alargar tu trayectoria hasta los  45 años, como ha hecho un compañero de equipo, pero hay que cuidarse claro (risas).Me gustaría seguir ligado al básquet en la faceta de entrenador, la cual ya la hice en Queensland (Australia) como segundo entrenador en un equipo Junior.

¿Cómo ha sido y es tu etapa en la Selección Española?

Desde los 14 años he estado vinculado a la Selección yendo al Campeonato Sub-22 y, posteriormente, comencé a ir con la Absoluta, aunque hubo un tiempo en el que estando en Australia dejé de ir por estar con mi pareja y vivir la experiencia de la Liga de allí. En 2015 volví a jugar en Europa y mi objetivo era volver a jugar de cara a las Olimpiadas de Río 2016.

 ¿Qué destaca del básquet en silla?

Pues quizás la primera vez que vas a verlo  piensas que es un deporte sin contacto y que los jugadores  son unos discapacitados que van a pasar el rato y es todo lo contrario, es un deporte de alto nivel en el que hay que estar a un buen nivel físico. Hay tácticas y la silla es un elemento más, como si fuesen unas zapatillas. Nos caemos como los demás y la única diferencia es el espacio por el tema de las sillas, por lo que entrar a la zona es complicado por los bloqueos que se hacen. La única ventaja es que no hay dobles.

¿Cómo se hace la composición de un equipo?

El equipo se hace con la suma de 14,5 puntos en función de la discapacidad que tenga cada jugador. Yo, por ejemplo, al tener poca discapacidad tengo el máximo de puntos (4.5). En función de los partidos hay que hacer cábalas para tener la puntación correcta. Los jugadores de calificación baja hacen el trabajo sucio del básquet como defender o bloquear. Aquí, por ejemplo, por falta de jugadoras hay equipos mixtos.

¿Qué te ha dado el básquet?

Me lo ha dado todo. No sé que sería de mi vida sin el básquet. He podido conocer muchos sitios, mucha gente, hablar tres idiomas, conocer a mi mujer... Sería una lista muy larga de cosas.

¿Qué metas te quedan por cumplir?

Soy de marcarme objetivos cercanos. Este verano tenemos Campeonato del Mundo con la Selección y espero que podamos hacer un buen papel. El año que viene mi intención es seguir en Vigo y, paso a paso, sería muy bonito conseguir una medalla en las Paralimpiadas.

¿Qué te gustaría cambiar del deporte?

En el básquet me gustaría que se quitase el estereotipo de que el deporte para gente con discapacidad no es deporte de élite. Nosotros entrenamos tanto o más que cualquier otro deportista y necesitamos el respeto de la gente, así podremos conseguir más repercusión y sponsor para poder seguir sobreviviendo.

En le básquet escolar cambiaría el tema de los padres, que vayan a animar a sus hijos y les dejen disfrutar, que es su edad. No es bonito verles gritar y faltar el respeto a los árbitros.

¿Opinas que la gente se acerca poco a este deporte por el desconocimiento debido al poco eco de los medios de comunicación?

Sí, completamente de acuerdo, es uno de los problemas de este deporte porque no lo conoce y si hablan de él no lo prestan atención. De hecho cuando yo comenzaba pensaba que eran unos discapacitados que iban a pasar el rato y es un deporte realmente espectacular, hay mucha velocidad, mucho contacto... El que viene repite siempre.

Para ir cerrando la entrevista, quiero decirte Agustín lo que ya te dije por teléfono: las personas como tú son las que hacen grande este deporte y lo levantan cada día. Eres una persona luchadora, cercana a los tuyos y a tu tierra, valoras mucho todo lo que has logrado por el esfuerzo que has tenido que hacer. ¿Tus barreras? Ninguna. Soy yo el que tengo las barreras mentales y hablando contigo me he dado cuenta de cuales son. Gracias.