Destacar en este partido el compromiso del equipo.

Filipenses: Pablo Fernández (45, 3 triples), Daniel Benito (13, 1 triple), Álvaro Niño (-), Emilio Robles (5), Pablo Ordoñez (5) -cinco inicial- Alex García (-), Guillermo Fernández (-), Jingbo Chen (-), Miguel Salgado (14, 1 triple), Manuel Ramos (-), Jesús Casañé (-), Carlos Franco (2).

Da comienzo la segunda fase y arrancamos contra el equipo contra el que cerrábamos la primera fase, el Club Ciudad de Ponferrada, con el mismo campo como escenario, el pabellón Blanca de Castilla de Filipenses.

El primer cuarto, al igual que ocurrió en el encuentro anterior, arrancaba con dos equipos bien plantados en defensa en el que las canastas iban cayendo con cuentagotas para ambos equipos. A la mitad del cuarto, el marcador reflejaba una pequeña ventaja local (9-6) pero con ningún equipo haciendo méritos suficientes para despegarse en el marcador. El partido seguiría por el mismo camino hasta llegar al 19-17 del final del periodo.

El segundo cuarto, como ya ocurrió en el encuentro anterior, iniciaba con dudas en el conjunto local. Las rotaciones entraban, y los jugadores que entraban al partido no conseguían mantener el buen nivel defensivo que se había visto hasta el momento. Las diferencias en la producción ofensiva son las que provocaban que este periodo y el resultado al paso por vestuarios favoreciera a los visitantes, reflejando este un ajustado 38-44, pero que dejaba malas sensaciones para el equipo local.

El resultado era mucho más ajustado que el visto hace unas semanas, y a eso y a una gran defensa se aferró el conjunto local para conseguir dar la vuelta al marcador. Los visitantes entraban en problemas de faltas, y no conseguían encontrar la forma de parar a los locales, que cerraron un gran parcial tanto en defensa como en ataque (21-8), que les situaba con 7 puntos de ventaja al comienzo del último cuarto (59-52).

El último cuarto iba a ser un ejercicio de concentración y de esfuerzo para ambos equipos. Tal y como ya se había visto en el partido, el equipo que más se esforzara en el campo trasero, iba a ser el que acabara llevándose el gato al agua, y en este caso el partido, tras las dudas en los instantes iniciales del cuarto, en los que los visitantes consiguieron colocarse a 2 puntos de diferencia (64-62), el buen hacer en defensa local, y el acierto en los tiros tanto exteriores como interiores, permitirían a Filipenses abrir la primera fase con victoria.

Destacar en este partido el compromiso del equipo, sobre todo en el campo trasero, y las ganas que tienen cada vez más jugadores de apoyar en la anotación y en cultivar un ambiente de equipo que nos permita competir cualquier partido y contra cualquier rival. Este es un comienzo ilusionante para una segunda fase que esperemos que traiga más alegrías que la fase anterior para Filipenses.

El siguiente partido nos va a llevar a tierras vallisoletanas para enfrentarnos a Jesuitas de Valladolid, equipo que proviene del grupo A de la primera división infantil masculina.