Partido correspondiente a la segunda jornada de la liga autonómica, donde Filipenses iba a recibir a San Pablo Burgos
El partido arrancaba con un ritmo muy elevado, donde las pérdidas iban a marcar el devenir del encuentro, las locales, fruto de la buena presión del conjunto burgalés, iba a conceder canastas sencillas tras regalar pases en las primeras líneas, pese a todo, en los primeros 5 minutos estaba todo muy igualado, 7-9. Fue en este momento, donde el equipo visitante iba a anotar un parcial de 7-21 castigando la fragilidad defensiva de las colegiales. Llegábamos al final de primer cuarto con un marcador de 17-30.
El segundo cuarto estaba en juego y las palentinas reaccionaban desde la defensa, conseguían rebotear y correr como están acostumbradas y esto les iba a dar su fruto hasta llegar a ponerse a tan sólo dos puntos. El cuarto fue un calco del anterior, con mucho ritmo, muchas imprecisiones y sin control por parte de ningún equipo. Esa locura y exceso de intensidad a iba a llevar a las jugadoras de Filipenses al descanso muy cargadas de faltas en su mayoría. Al descanso el marcador era de 39-46.
La salida al descanso se antojaba clave, las colegiales querían dar la vuelta al marcador lo antes posible, pero errores en salida de balón y las continuas faltas innecesarias al defender iban a decantar el partido en favor visitante, las cuales supieron aprovechar sus oportunidades con tiros desde dentro del triple de mini. El parcial de cuarto fue de 12-28.
Pese a la escasa rotación de las colegiales, donde se iban a quedar con tan sólo 6 jugadoras hábiles, las jugadoras palentinas no tiraban el partido e iban a competir todo el cuarto, cometiendo prácticamente los mismos errores que todo el partido en situaciones básicas de baloncesto, pero con las ganas intactas de querer competir por cada balón. El resultado final fue de 65-89.
En el próximo encuentro el cadete B de Filipenses visitará el domingo 26 de Octubre a las 09:30 a Maristas.
