El equipo infantil de Filipenses cayó por un ajustado 111-109 en su visita al Reino de León, en un encuentro marcado por el alto ritmo ofensivo y la falta de intensidad defensiva por parte de ambos conjuntos.

Desde el inicio quedó claro que sería un partido de muchos puntos, con ataques rápidos y numerosas concesiones atrás. Ninguna de las dos defensas logró imponerse y el marcador reflejó constantemente la igualdad y el intercambio de canastas.

Filipenses no mostró su mejor versión. A pesar de mantenerse dentro del partido durante los cuarenta minutos, el conjunto visitante estuvo lejos de su nivel habitual, especialmente en tareas defensivas y en el control del juego. Las facilidades concedidas permitieron a los locales anotar con demasiada facilidad en momentos clave.

En los instantes finales, el partido se decidió por pequeños detalles, cayendo del lado del Reino de León, que supo aprovechar mejor sus opciones para cerrar el encuentro.

Un mal partido del conjunto de Filipenses que, pese al esfuerzo final, deberá corregir aspectos defensivos y recuperar su identidad para los próximos compromisos.