El sueño de nuestras mini en el Campeonato de España

Hay viajes que se miden en kilómetros y otros, como el que acaba de vivir el equipo mini femenino autonómico Transportes Óscar Vallejo Filipenses, que se miden en emociones, abrazos y recuerdos que durarán toda la vida. Acaban de regresar del Campeonato de España de Clubes Minibasket, celebrado en Málaga y lo han hecho con la mochila vacía de presión, pero completamente llena de orgullo.

​Participar en un Campeonato de España es un premio que muy pocos alcanzan, pero para este grupo de guerreras ha sido, sobre todo, la confirmación de que el corazón y el compañerismo no entienden de estaturas. En las tierras andaluzas, Transportes Óscar Vallejo Filipenses no solo ha competido contra las mejores canteras del país; ha competido con una sonrisa, con una ilusión desbordante y con un coraje que ha emocionado a todos los familiares y aficionados que las han acompañado en esta aventura.

​Mucho más que un resultado: una lección de vida

​Más allá de los marcadores, que pasan a un segundo plano cuando se habla de formación, el verdadero triunfo de estas jugadoras ha sido su crecimiento como equipo. En cada canasta celebrada con rabia, en cada lágrima secada por una compañera tras una derrota y en cada risa compartida en el hotel, se ha forjado algo indestructible.

​Desde el club queremos expresar nuestro más profundo agradecimiento a:

​Las jugadoras: Por su esfuerzo inquebrantable, su disciplina alegre y por recordarnos por qué amamos este deporte. Son el orgullo de Filipenses.

​El cuerpo técnico: Por cuidar de ellas, formarlas no solo como baloncestistas sino como personas, y ser su guía y refugio en cada momento del torneo.

​Las familias: Cuya energía, cánticos y apoyo incondicional en la grada hicieron que nuestras niñas se sintieran como en casa.

​Nuestro patrocinador, Transportes Óscar Vallejo: Por creer en el deporte base femenino y hacer posible que este sueño se convierta en realidad.

​"Verlas competir al máximo nivel, mirarse a los ojos y apoyarse en cada momento difícil nos demuestra que este equipo no tiene techo. No han vuelto a casa con una medalla colgada al cuello, pero vuelven siendo mejores jugadoras, mejores amigas y unas auténticas campeonas de la vida", señalan desde la directiva del club.

​El viaje en Málaga ha terminado, pero el camino de este grupo no ha hecho más que empezar. Transportes Óscar Vallejo  Filipenses ya está de vuelta en Palencia, con los ojos cansados por el viaje pero brillantes por la experiencia, listas para seguir botando el balón y, sobre todo, para seguir soñando juntas.

​¡Gracias, chicas, por hacernos vibrar y por llevar el nombre de Filipenses tan alto!